Vence App - Blog SFAMFomentar la inclusión es uno de los usos de más valor que aporta la tecnología. Los avances técnicos, utilizados de forma correcta, pueden ayudar a fomentar la igualdad y a romper las barreras que algunas personas se encuentran en su día a día. Mecanismos como la impresión 3D o la robótica se han utilizado para este fin, pero a veces las soluciones pueden estar en la palma de la mano utilizando las aplicaciones.

Ponerse en el lugar del otro es fundamental para detectar un problema y encontrar una solución. Ese plan es el que ha llevado a cabo Wilson Correa, creador de la aplicación “Vence”. Se trata de una plataforma pensada para evitar que personas con movilidad reducida que se tienen que desplazar a otro lugar, se vean obligadas a soportar largas esperas, verse en la complicación de cambiar el vehículo en el que se iban a mover por otro adaptado, o incluso cancelar un servicio contratado.

Una App pionera que se desarrolla en España

Madrid va a ser la primera ciudad en la que esté disponible esta aplicación con un servicio personalizado. Posteriormente, la app dará el salto a otras comunidades autónomas. Esta plataforma conectará con una centralita que está operativa las 24 horas del día para resolver dudas, obtener información sobre trayectos disponibles o conocer los precios de los diferentes servicios que se ofertan.

La aplicación también está diseñada para asistir en casos de emergencia, por este motivo se ha habilitado un botón en la plataforma que responde a este tipo de sucesos con la mayor celeridad posible. Actualmente, esta aplicación ya está disponible y se puede utilizar todos los días del año tanto en Android como en iOS.

La tecnología al servicio de las personas

“Vence” tan solo es un caso más en los que la tecnología sirve de ayuda para las personas con discapacidad. Ya son varias las apps creadas en diferentes partes del mundo, que han dado un resultado muy positivo. Uno de los proyectos más destacados fue la creación de “Hand Talk”, una aplicación desarrollada en Brasil que traducía textos, audios e imágenes al lenguaje de signos del país sudamericano.

Otro dispositivo que alcanzó el reconocimiento del sector fue “Access4Kids”. Se trata de un sensor que se coloca en el brazo o en un lugar accesible para que personas con algún tipo de parálisis cerebral o articular puedan manejar una tableta de forma inalámbrica. En Japón, Mitsubishi desarrolló una interfaz que permite a los usuarios con problemas de visión o movilidad, activar los botones de un ascensor utilizando tan solo su voz.

En cuestiones de vehículos, el Kenguru merece un lugar destacado. Se trata de un Smart diseñado para abrir una puerta trasera de la que se despliega una rampa que permite al conductor entrar con su silla de ruedas y ponerse a los mandos. Este coche tan accesible también destacó por su precio. Cuesta unos 25.000 dólares, una cifra normalizada para un automóvil, de hecho, es más barato que un vehículo adaptado.