Raspberry Pi - Blog SFAM
Uno de los productos tecnológicos más sorprendentes es la Rasberry Pi, un ordenador de un tamaño muy pequeño. Su apariencia resulta peculiar: su diseño exterior está formado únicamente con una placa base a la que se le añade un procesador, un chip gráfico y una memoria RAM. El objetivo con el que salió al mercado hace 13 años, fue mejorar la enseñanza de la informática en los centros escolares.

Los dirigentes de Raspberry Pi Foundation, la organización que crea y comercializa estos dispositivos, han lanzado una nueva versión destinada a aplicaciones industriales.

Mejorando desde 2014

Hace cinco años surgió la primera Raspberry Pi, con unas prestaciones enfocadas a aplicaciones industriales. Ahora, llega el último modelo de la gama, la Compute Module 3+. Cuenta con el mismo procesador que las anteriores, el BCM2837Bo, pero se ha mejorado el control de temperatura para evitar que el aparato se caliente en exceso. Además, ofrece distintas capacidades de almacenamiento.

La nueva computadora se comercializa en distintas versiones: una básica, de 25 dólares; otra, con 8 módulos de almacenamiento, de 30 dólares; la siguiente, con 16, que llega a los 35 dólares; y, finalmente, una de 32 GB de capacidad que asciende a los 40 dólares. Esta amplia variedad hace que este dispositivo se adapte a los bolsillos y necesidades de casi cualquier usuario.

El pack del futuro

Sus desarrolladores han anunciado la preparación de un pack muy interesante, que estará a la venta hasta 2026. Se trata del Compute Module 3+ Development Kit, que incluye la versión básica del nuevo modelo, un módulo extra de 32 GB, una placa IO, una cámara y adaptadores de pantalla. Se trata del producto con el mayor enfoque industrial que ha sacado la marca.

Desde la firma apuntan que será el último que cuente con la litografía de 40 nm. A partir de aquí se crearán nuevas versiones más eficientes y que llevarán incorporados microprocesadores más avanzados.

Un producto muy particular

En el año 2006, salió al mercado la primera Raspberry Pi, que supuso una pequeña revolución. En sus comienzos, tan solo fue utilizada por expertos y aficionados a la informática, pero a medida que pasaron los meses, su uso se fue popularizando y llegó a un público más amplio.

Tres años después, en 2009, se creó en el Reino Unido la fundación Raspberry Pi. Eben Upton, creador de esta organización sin ánimo de lucro, se puso en contacto con profesores y académicos con la idea de utilizar este nuevo producto para la enseñanza de la informática. Desde entonces, esta fundación no ha dejado crecer y de sacar nuevas versiones que mejoren su producto.