Palm mini - Blog SFAM
Palm, el teléfono minimalista, tiene una función inédita: ponerle fin a la adicción a los móviles.

Palm renace de las cenizas y presenta un curioso dispositivo: un teléfono móvil minimalista que se sostiene en la palma de la mano, cuya función principal es la de calmar nuestra adicción a los smartphones.

Desde que la empresa fue comprada por HP y luego por TCL, las actividades de Palm estaban estancadas. Hasta que una start-up de San Francisco compró el nombre de esta marca de culto que vendía asistentes personales digitales y teléfonos que se volvieron populares en la década de los 90 y principios de 2000. Esta “nueva generación” de Palm reactivó la actividad de la marca y presentó su primer producto.

Como su nombre lo indica, ya que “palm” en inglés significa “palma”, el nuevo teléfono cabe en la palma de la mano. Además, este dispositivo responde de una manera particular a un problema real.

Contra los smartphones invasores que nos hacen adictos

Los smartphones adquirieron un rol central en nuestras vidas, generando adicciones reales, algunas de las cuales deben ser tratadas clínicamente. El constante flujo de notificaciones hace que algunos usuarios se desconecten totalmente del mundo real. Lo que a su vez da lugar a diferentes movimientos que alertan sobre el uso excesivo que le damos a estos dispositivos. Mientras tanto, empresas como Apple o Google, desarrollan herramientas para reducir la adicción y el estrés de usar un iPhone o Android.

Una Palm minimalista para manejar tu smartphone

La nueva Palm llega como respuesta a un problema social. Tomando la forma de un teléfono mini, apenas más grande que una tarjeta de crédito, la Palm les permite a los usuarios dejar sus teléfonos móviles en sus casas o en el fondo de sus bolsos.

La Palm funciona con Android y se sincroniza con los smartphones, ofreciéndole la posibilidad a los usuarios de elegir qué funciones y aplicaciones quieren visualizar. Lo más importante es que esta Palm no muestra ninguna notificación, sino que funciona como un hermano menor del smartphone que se centra en las funciones más básicas de comunicación y entonces, genera menos adicción.

Una lógica absurda, que no sobrevivirá

La nueva Palm no está diseñada para reemplazar a los smartphones, sino más bien para acompañarlos. Además, se vende por 349 dólares en los Estados Unidos, es decir que, por el mismo precio, se puede adquirir un teléfono de gama media. El mercado objetivo es el de los propietarios de teléfonos de alta gama, dispuestos a pagar esta suma para tener una versión “mini” de sus iPhone o Galaxy.

La idea detrás de este nuevo teléfono es bastante particular ya que supone que, para luchar contra la adicción a las tecnologías, se necesitan más tecnologías. Este nuevo dispositivo esconde detrás un concepto contradictorio: el de comprar un teléfono para justamente, combatir la adicción a estos. Una lógica ideal en la teoría, pero que difícilmente, logrará su objetivo. Sobretodo, cuando existen otros productos como los relojes conectados, que funcionan bajo el mismo principio, pero con características adicionales.