Onyx écran cinéma - Blog SFAM

Ya conocida por la calidad de sus televisores, Samsung se sumerge en un nuevo mercado: el de las pantallas de cine. Con el Onyx, el gigante coreano ofrece una pantalla LCD de alta calidad y de gran tamaño. Su objetivo: sustituir los videoproyectores que equipan nuestras salas oscuras.

¿Las salas de cine están atravesando una nueva revolución? El cambio de los proyectores de película de 35 mm a los proyectores de vídeo, ha transformado el cine en el siglo XXI. Pero Samsung quiere ir aún más lejos y reemplazar la proyección por una pantalla LCD diseñada especialmente para una sala de cine.

Una pantalla LED SMD gigante, con una imagen de cine

El fabricante coreano no es un principiante cuando se trata de pantallas. Desde hace años que sus televisores se destacan por su gran calidad. Sin embargo, Samsung ha decidido ir un paso más allá con el Onyx, una pantalla LED SMD.

Esta tecnología tiene la ventaja de ser autoemisiva. Los píxeles se pueden apagar por completo, lo que garantiza unos negros profundos. También permite construir pantallas muy grandes, con diagonales de 228 pulgadas (2K), 455 pulgadas (4K) o 607 pulgadas (4K).

Además, el Onyx conserva el aspecto cinematográfico de las habitaciones oscuras, sin ceder a la tentación del aspecto llamativo que suelen tener muchos televisores. Sobria, con un ligero grano, la imagen respeta la historia del séptimo arte. Pero a su vez, la engrandece, al aprovechar las ventajas de las últimas innovaciones en televisores. El Onyx ofrece también una imagen con colores claros y realistas, con negros profundos y blancos brillantes. Supera a los mejores proyectores de películas disponibles en la actualidad. Y entierra a los videoproyectores «medios» que equipan a la mayoría de los cines.

«Nuestra pantalla no hará que la gente venga, pero sí hará que vuelvan», comenta entusiasmado Thomas Kayata, Key Account Manager del departamento de pantallas LED de Samsung. En términos de renderizado, esta pantalla lleva la proyección de cine al nivel de las mejores cámaras actuales. De este modo, se abren nuevas perspectivas artísticas, especialmente para tomas nocturnas o de alto contraste.

El Onyx puede costar más que un proyector convencional, pero es más fácil de usar y tiene un costo de mantenimiento más bajo. También ahorra espacio, ya que no se necesitan más cabinas de proyección. Si se generaliza, la experiencia cinematográfica adquirirá nuevos colores. ¡En todo el sentido de la palabra!